19 de marzo de 2014

Rick and Morty forever a hundred years Rick and Morty adventures dot com


"La serie para el quinceañero dentro de todos nosotros."
- Dan Harmon

Corría el año 2004 y Dan Harmon y Rob Schrab, colegas de toda la vida, habían salido bastante escaldados de su primera colaboración televisiva, el indescriptible piloto Heat Vision and Jack. Por ello, y tras un cúmulo de hilarantes casualidades que no caben aquí (¡algún día!), el dúo había creado Channel 101, un festival de pilotos creados y juzgados por la audiencia. Esto llamó la atención del joven animador Justin Roiland [1], que entre otras muchas creaciones, dio al mundo la delirante House of Cosbys durante un total de seis meses. Tras ellos llegó la demanda de Bill Cosby.

¡Su miniserie animada, hasta el momento ignorada en internet, gozó de repente de tamaña popularidad que un sorprendido Roiland llegó a la conclusión de que no había mejor manera de llegar a su público que ser demandado por grandes nombres! Así, y con la única intención de recibir una llamada instantánea por parte de los abogados de Spielberg y Zemeckis, Roiland animó tan rápido como pudo el piloto de The Real Animated Adventures of Doc and Mharti. Si deciden pulsar el link (aquí no juzgamos a nadie), recuerden eso último - y ante todo, tanto su creador como yo mismo les suplicamos: no juzguen la serie a partir de ello (aunque tendría su gracia que se centraran semanalmente en 22 minutos de, uh, eso). En cualquier caso, la llamada jamás llegó, pero Roiland terminó encariñándose con los personajes durante un largo período de tiempo.

Flash-forward: 2012, antes de merendar. Tras crear la nunca suficientemente reverenciada (aunque hacemos lo que podemos) Community, Harmon y Adult Swim buscaban un proyecto en el que colaborar, y nuestro siempre entrañable showrunner pensó en su ex-colaborador de Channel 101 y le propuso elaborar seriamente el proyecto como serie animada de media hora. Así, y bajo la propuesta de Harmon de combinar la sitcom familiar tradicional con inspiraciones tales como La Guía del Autoestopista Galáctico o la propia Doctor Who (¡venid a mí, visitas!), nació finalmente Rick and Morty. ¿No es bonito?

18 de marzo de 2014

Veronica Mars













La actualidad televisiva se mueve a ritmo de eventos y tras un par de semanas en las que ese evento principal parecía ser el nuevo episodio de True Detective nos hemos topado con la semana Veronica Mars. El regreso de la tumba en forma de película de la serie creada por Rob Thomas a mayor gracia de Kristen Bell no es solo noticia por su existencia si no también por las circunstancias que han facilitado su vuelta. Y es que gracias a Kickstarter Veronica Mars ha creado muchos precedentes no solo de financiación si no también de distribución del producto [1].

Independientemente de su valía como proyecto de financiación masiva, nos encontramos ante un producto que en sus mejores momentos es capaz de trasladar el tono original de la serie a la pantalla pero que en sus momentos más bajos es un ejercicio de nostalgia auto impuesta. Y es que cada punto del guión parece haber sido escrito con una sola cosa en mente, en no decepcionar a toda aquella gente que puso su dinero para que la película pudiera filmarse. Lo que nos lleva a preguntarnos si eso es un peaje a pagar por su existencia o una manera de evitar enfados innecesarios cara a una posible secuela u otro tipo de continuación, una posibilidad a día de hoy nada descabellada.

12 de marzo de 2014

De tonights shows y late nights

















Estás últimas semanas han sido movidas en lo que a la programación nocturna de NBC se refiere. Primero Jimmy Fallon ocupó el sillón que Jay Leno dejaba libre, de nuevo, en el mítico Tonight Show y después Seth Meyers ocupaba el puesto vacante que Fallon dejaba en el Late Night. Dos decisiones que acarrean consigo una buena cantidad de cambios y abren la que debería ser una nueva etapa dentro de la historia de un formato, el late night talk show, que en sus cincuenta años de historia se las ha arreglado para no perder nunca su identidad a base de ser muy fiel a su esquema clásico.

Un esquema que puede ser resumido rápidamente. Monólogo de presentación, entrevistas y actuación musical aderezadas con un par de segmentos recurrentes o sketches cómicos. Evidentemenente, dentro de esta rigidez formal el punto diferenciador lo pone el conductor del programa. ¿Y qué hace bueno a un presentador de late night? Pues su habilidad para equilibrar su talento entre esas diferentes partes del programa. En lo que podríamos llamar la "teoría del triatlón", un buen presentador debería ser capaz de al menos destacar en una faceta y no ser exageradamente malo en las demás. No hay nadie, por ejemplo, que logre entrevistas más naturales y alejadas de un guión previo que Craig Ferguson (más si la entrevistada es una mujer), Conan O'brien y su equipo de guionistas siguen teniendo muchos años después la habilidad de crear sketchs casi de la nada con solo poner al pelirrojo delante de una cámara y nadie maneja lo viral como lo hacen Fallon o, sobre todo, Jimmy Kimmel.